Tu web no es fea.
Es que dejó de traerte clientes
Se hizo hace unos años, se pagó, funcionó un tiempo y ahí sigue. Tarda en abrir desde el móvil, nadie sabe quién tiene el acceso y del formulario no te fías. En LTR Digital Solutions la ponemos al día o la rehacemos entera, sin perder por el camino las visitas que ya tienes en Google.
Una web no se estropea de golpe. Se queda quieta mientras todo lo demás se mueve
El día que la publicaste estaba bien. Lo que ha cambiado desde entonces es el resto: la gente entra desde el móvil, Google mide otras cosas, tu competencia rehizo la suya y tú vendes servicios que en esa web ni aparecen.
Por eso el problema casi nunca es el diseño. Es que la web se quedó como un folleto: no dice lo que haces hoy, no se puede actualizar sin llamar a alguien y no está conectada a nada de lo que usas para trabajar. Un lavado de cara no arregla eso.
Esto es para ti si…
- Tienes web desde hace más de tres o cuatro años y no la has tocado.
- Entra gente, pero casi nadie escribe ni llama.
- Cambiar un precio o una foto significa pedir favores.
- Te da apuro pasar el enlace a un cliente nuevo.
Esto no es para ti si…
- Tu web va bien y solo quieres cambiar los colores. Eso no lo cobramos como proyecto.
- Buscas la web más barata del mercado. No competimos ahí.
- Esperas que una web nueva, por sí sola, te traiga clientes. No funciona así.
Ocho señales de que toca meterle mano
Si reconoces tres o más, tu web te está costando dinero de forma silenciosa. Estas son las que nos encontramos casi siempre.
Tarda en abrir
Sobre todo desde el móvil con datos. Google marca como “buena” una carga del contenido principal por debajo de 2,5 segundos. Muchas webs de hace años se van al doble.
En el móvil se ve apretada
Textos diminutos, botones que se tocan sin querer, tablas que se salen. Google indexa la versión móvil, no la de escritorio.
No la puedes actualizar
Para cambiar un texto hay que escribir a quien la hizo. Si esa persona ya no está localizable, la web está congelada.
Cuenta lo que hacías antes
Servicios que ya no das, precios viejos, un teléfono que nadie coge. Es el fallo más caro y el más fácil de arreglar.
Nadie contacta
Hay visitas y no hay mensajes. O el formulario está roto y los correos llevan meses cayendo en spam. Pasa más de lo que parece.
Avisos de seguridad
Certificado caducado, gestor de contenidos sin actualizar, plugins abandonados. Las webs pequeñas se atacan en masa, no una por una.
Has bajado en Google
Antes salías por tu servicio y tu ciudad, ahora no. A veces es la competencia; a veces es que tu web no cumple lo mínimo técnico.
No es accesible
Sin contraste suficiente, sin poder navegar con el teclado, con imágenes sin describir. Desde 2025 esto además tiene una capa legal (lo vemos abajo).
Rehacerla entera no siempre es la respuesta
Lo normal en una agencia es venderte una web nueva, porque es el trabajo más grande. Nosotros miramos primero qué tienes. Muchas veces con el segundo camino sobra.
Puesta a punto
Tu web sirve, pero va lenta, tiene avisos de seguridad y en el móvil se ve regular. Tocamos el motor y no el diseño.
- Optimización de imágenes y carga
- Actualización de gestor y plugins
- Certificado, copias y hardening
- Arreglo del móvil y de los formularios
Rediseño sobre lo que ya funciona
Mantenemos las páginas que te traen visitas y el contenido que posiciona. Cambiamos diseño, estructura y textos.
- Nueva estructura de navegación
- Diseño propio, no una plantilla comprada
- Textos reescritos para tu cliente
- Conservando tus URLs y tu autoridad
Web nueva desde cero
Cuando la base es tan vieja que arreglarla cuesta más que rehacerla, o cuando el negocio ya no se parece al de entonces.
- Tecnología actual y mantenible
- Gestor para que lo edites tú
- Migración completa de contenido
- Plan de redirecciones página a página
A veces te decimos que no la toques
Si tu web cumple y lo que te falta es que te encuentren, gastar 2.000 € en rediseñarla es tirar el dinero: te vendrá mejor arreglar la ficha de Google por una fracción de eso. Lo decimos en el análisis, antes de presupuestar nada.
El día que publicas la web nueva puedes perder de golpe lo que llevas años posicionando
Es el accidente más común de un rediseño y casi siempre se descubre tarde, cuando ya han pasado dos meses y el teléfono suena menos. Ocurre porque las direcciones de las páginas cambian y nadie le dice a Google a dónde han ido.
Los enlaces que otras webs te habían puesto dejan de llevar a ningún sitio. Las páginas que salían en las búsquedas desaparecen del índice. Y recuperar eso cuesta bastante más que haberlo hecho bien. Por eso la migración es la mitad del trabajo, aunque sea la parte que no se ve.
Qué hacemos para que no pase
- Sacamos de Search Console tus páginas con más clics del último año, antes de tocar nada.
- Rastreamos la web entera y hacemos inventario de todas las direcciones indexadas.
- Cada dirección vieja apunta a su equivalente nueva. Nada de mandarlo todo a la portada.
- No cambiamos los títulos de las páginas que ya posicionan bien solo porque nos gusten menos.
- Montamos la web nueva en un entorno de pruebas cerrado a buscadores.
- El día del cambio: sitemap nuevo enviado y revisión de errores 404.
- Treinta días vigilando indexación, posiciones y formularios. Si algo se mueve, lo corregimos.
Dos cosas que en 2026 ya no son opcionales
1. Las métricas con las que Google mide la experiencia
Se llaman Core Web Vitals y son tres. No te van a poner los primeros por sí solas, pero si las suspendes te frenan. Una web rápida no garantiza posicionar; una lenta sí limita mucho.
| Qué mide | Bien |
|---|---|
| Cuánto tarda en verse el contenido principal LCP | ≤ 2,5 s |
| Cuánto tarda en responder cuando tocas algo INP | < 200 ms |
| Cuánto se mueve el contenido mientras carga CLS | < 0,1 |
// INP sustituyó a la métrica anterior (FID) en 2024 y es bastante más exigente: mide toda la visita, no solo el primer clic.
2. La accesibilidad, que ahora es ley
La directiva europea de accesibilidad se traspuso en España con la Ley 11/2023 y el Real Decreto 193/2023. Es exigible desde el 28 de junio de 2025 para productos y servicios nuevos dirigidos a consumidores, con plazo hasta 2030 para los que ya estaban prestándose.
- Afecta sobre todo a quien vende o contrata online: comercio electrónico, banca, telecomunicaciones, transporte.
- Las microempresas que solo prestan servicios (menos de 10 personas y menos de 2 M€) quedan fuera de la obligación.
- El listón técnico es WCAG 2.1 nivel AA, vía la norma europea EN 301 549.
- En la práctica: contraste suficiente, navegación con teclado, formularios etiquetados y textos alternativos en las imágenes.
Te decimos con franqueza si tu caso entra o no. Y si no entra, sigue mereciendo la pena: lo que se hace por accesibilidad suele mejorar también lo que ve Google.
Cuatro pasos, y apruebas cada uno antes del siguiente
Sin sorpresas de última hora ni facturas que aparecen a mitad. Sabes qué recibes en cada fase y cuánto cuesta antes de empezarla.
// Trabajamos sobre lo que ya tienes siempre que se pueda sostener. Si hay que cambiar de tecnología, te explicamos por qué antes.
Análisis de lo que hay
Revisamos velocidad, móvil, seguridad, contenido y qué páginas te traen visitas hoy. Sale un informe con lo que se salva, lo que se rehace y lo que sobra. Este paso no lo facturamos: es como decidimos si nos interesa el proyecto.
Propuesta con camino y precio
Te decimos cuál de los tres caminos encaja, qué incluye y qué cuesta. Con el mapa de páginas nuevas y el plan de redirecciones ya sobre la mesa.
Diseño, textos y montaje en pruebas
Lo ves funcionando en una dirección privada antes de que lo vea nadie. Se revisa, se ajusta y se aprueba. Tu web actual sigue viva mientras tanto.
Publicación y 30 días de vigilancia
Cambio, redirecciones activas, sitemap enviado y seguimiento del primer mes. Te dejamos formación grabada para que puedas editarla tú.
Una web actualizada puede además quitarte trabajo
Es lo que no hace una agencia de diseño: nosotros nos dedicamos a automatizar procesos, así que aprovechamos el rediseño para que la web deje de ser un folleto y empiece a hacer cosas.
El formulario deja de ser un correo
Cada solicitud entra en tu CRM, avisa por WhatsApp a quien toca y se responde sola con un acuse. Sin copiar datos a mano.
Automatización de procesosAtiende cuando tú no estás
Un chatbot con tus datos que resuelve lo repetido, cualifica y pasa a una persona cuando hace falta. No inventa lo que no sabe.
Chatbots para empresasY que te encuentren en la zona
Web y ficha de Google diciendo lo mismo, con los datos cuadrados. Es lo que más mueve la aguja en un negocio local.
Pack Visibilidad LocalCuánto cuesta poner al día una web
Rangos orientativos, IVA aparte. El número final depende del tamaño de la web, de cuántas páginas haya que migrar y de si hay tienda de por medio. Lo cerramos después del análisis, que es gratis.
| Servicio | Pago único | Cuota mensual |
|---|---|---|
| Puesta a punto (velocidad, seguridad y móvil, sin rediseño) | 350–900 € | — |
| Rediseño sobre tu web actual (diseño, estructura y textos) | 800–2.000 € | — |
| Web corporativa nueva (4–8 páginas) | 600–2.000 € | — |
| Migración SEO y redirecciones (si ya tienes tráfico que perder) | 300–800 € | — |
| Rediseño de tienda online | 1.500–4.000 € | — |
| Auditoría y adecuación de accesibilidad (WCAG 2.1 AA) | 500–2.000 € | — |
| Mantenimiento: actualizaciones, copias y cambios pequeños | — | 50–250 €/mes |
// El dominio, el alojamiento y las licencias los sigues pagando tú, a tu nombre. Ver todos los rangos.
Sobre el Kit Digital
El programa sigue vigente en 2026, pero cada convocatoria abre y cierra en fechas propias y no todas las empresas encajan. No te vamos a prometer que tu web sale gratis. Si te corresponde, te lo decimos y te ayudamos con el papeleo; si no, mejor saberlo antes que después.
Lo que nos preguntan siempre
Si te queda otra, escríbela y te contestamos igual de claro. Nadie te va a llamar después cinco veces.
Cuéntanos tu caso¿Voy a perder el posicionamiento que tengo?
No si se hace con un plan de redirecciones. Antes de tocar nada sacamos el inventario de tus direcciones y de las páginas que más clics te traen, y cada una apunta a su equivalente nueva. Después vigilamos un mes la indexación y los errores. El riesgo existe cuando se publica sin ese trabajo previo, que es lo habitual.
¿Puedo quedarme con mi WordPress?
Casi siempre sí, y suele salir más barato. Solo proponemos cambiar de base cuando el gestor lleva años sin actualizarse, arrastra plugins abandonados o el coste de arreglarlo supera al de rehacerlo. En ese caso te lo justificamos con números, no con opiniones.
¿Cuánto tarda?
Una puesta a punto, entre una y dos semanas. Un rediseño sobre la web existente, entre tres y seis semanas. Una web nueva con migración, entre cuatro y ocho. El plazo depende sobre todo de una cosa: de lo rápido que nos pases contenidos y revisiones.
¿Y si no tengo los accesos ni sé quién la hizo?
Pasa constantemente. Se puede recuperar el control del dominio y del alojamiento con la documentación de la empresa, y si no hay manera, se levanta la web nueva en un sitio tuyo y se apunta el dominio ahí. Lo miramos en el análisis inicial.
¿Podré editarla yo después?
Esa es la idea. Te la dejamos con un gestor para cambiar textos, fotos, precios y publicar noticias sin llamarnos, más una formación grabada. Si prefieres no tocar nada, tenemos mantenimiento mensual; pero es una opción, no una atadura.
¿La web es mía?
Sí. Dominio, alojamiento y accesos a tu nombre desde el primer día. Nos puedes despedir cuando quieras y llevártelo todo. Trabajar con proveedores que retienen los accesos como rehén es de las razones más frecuentes por las que un cliente acaba aquí.
¿Hacéis solo el diseño?
Hacemos diseño, desarrollo, textos y migración. Lo que no hacemos es maquillar una web y cobrar por ello sin tocar lo de debajo: si el problema es la velocidad o la estructura, cambiar los colores no arregla nada.
Dinos la dirección de tu web y te decimos qué le pasa
La miramos y te mandamos por escrito qué se salva, qué habría que rehacer y qué costaría. En 24 horas laborables, y sin facturarte por ello. Si la conclusión es que no hace falta tocarla, también te lo diremos: nos ha pasado y no se nos ha caído ningún anillo.